lunes, 12 de junio de 2017

40 años y un día


Primera redacción del diario DEIA
La primera redacción de DEIA, con "cierta neblina"

 
DEIA nació hace tanto tiempo que ni siquiera James Bond tenía teléfono móvil. No les digo más. Estaba en un edificio industrial desvencijado y con montacargas. Desde el mostrador de recepción se escuchaba el frenético tableteo de los teletipos. Apenas entrabas en la redacción, sin acceso a ventanas, percibías el olor agrio del tabaco. En el turno de mañana aspirábamos el humo rancio de los compañeros de noche y ellos el nuestro. Eso nos hermanó mucho. 
Por aquel entonces había mucho trabajo por hacer y gente joven con ganas de intentarlo. Se salía de una dictadura monocorde y enfermiza y la gente demandaba aire fresco y nuevas melodías. La de DEIA sonó alta y clara y decenas de miles de lectores acudieron a diario al kiosco. Los periodistas nos ganamos la credibilidad suficiente como para que ustedes nos llamaran para interesarse por un suceso o por la capital de Kirguistán, “porque el crío está haciendo los deberes y no tengo enciclopedia”. Los medios con los que contábamos eran los mismos que usan los niños en una guardería: folios, tijeras, típex, un bolígrafo y una Olivetti. Si partiendo de algo tan modesto hemos llegado hasta aquí, no creo que haya razones para temer al futuro. Sobre todo, ahora que somos capaces de difundir noticias por tierra, mar y aire y que nuestra web cuenta ya con 80.000 navegadores diarios. Allá donde usted vaya, le perseguiremos.
Josetxu Rodríguez
@caducahoy